31 AÑOS DE AGUINDA VS CHEVRON- TEXACO 

En noviembre del 2024 se cumplen 31 años de la lucha judicial contra la transnacional Chevron-Texaco y el caso Aguinda vs Chevron, por la destrucción de nuestra Amazonía. Hemos ganado esta batalla a Chevron en 4 instancias judiciales donde16 jueces ecuatorianos declararon a Chevron culpable de crimen ambiental, social y cultural más grande de la historia del Ecuador.

Desde 1964 a 1990, Chevron-Texaco operó en 1.400.000 hectáreas en las provincias de Sucumbíos y Orellana. Durante este tiempo, la empresa construyó y abandonó al menos 880 fosas de residuos tóxicos, en plena selva tropical amazónica, derramó más de 60 mil millones de litros de agua tóxica, contaminando gravemente los ríos, selva, suelo y aire, en más de 500.000 hectáreas de selva Amazónica.

 La contaminación de los ríos ha comprometido las actividades cotidianas, el consumo personal de agua, las actividades agrícolas y la pesca, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de los afectados. Ha obligado a las comunidades indígenas a abandonar sus prácticas culturales ancestrales e inclinarse ante el estilo de vida y la economíaa capitalista.

Con el fin de lograr justicia y reparación al daño causado, el 3 de noviembre de 1993, los residentes de varias comunidades indígenas y campesinas, de las provincias afectadas presentaron una demanda contra la a petrolera Texaco, hoy Chevron, ante los tribunales estadounidenses. Luego de diez años de lucha jurídica, el caso fue enviado para que se sustancie ante el sistema de justicia del Ecuador. Fue así que en el mes de mayo de 2003 se inició con el proceso judicial en la ciudad de Nueva Loja, cantón Lago Agrio.

En el proceso judicial de Ecuador, se receptaron cientos de testimonios de afectados, de expertos, se presentaron más de 100 informes de peritos, se reportaron más de 80.000 resultados de análisis físicos químicos de agua, sedimentos y suelos, en fin se acumularon más de 215.000 páginas de juicio. Con toda esa información, el 14 de febrero del 2011, el Presidente de la Corte de Justicia de Sucumbíos, encontró culpable a Chevron y la condenó a pagar más de NUEVE MIL QUINIENTOS MILLONES DE DÓLARES, para reparar el daño causado. La sentencia fue apelada por las partes, pero los jueces de la corte de apelaciones de Sucumbíos, luego de la Corte Nacional de Justicia, y finalmente la Corte Constitucional ecuatoriano, ratificaron la condena contra Chevron y dieron la razón a los demandantes. Los jueces ordenan que el dinero que Chevron debe pagar sea invertido en reparación ambiental integral. Esto es: Limpieza de suelos, agua, sedimentos, implementación de un programa de salud para personas con cáncer y la recuperación cultural en los pueblos indígenas. Hasta la fecha, ninguna de estas medidas se ha llevado a cabo y los afectados no han recibido ni un solo centavo por parte de la empresa.

Chevron y los últimos tres gobiernos de Ecuador Moreno – Lasso – Noboa, se han unido, en contubernio con Chevron, para impedir que tengamos acceso a la justicia, a través de los abusivos arbitrajes internacionales a los que el pueblo ecuatoriano dijo NO en el Referéndum de abril del 2024. 

El caso Aguinda vs Chevron, de las comunidades originarias contra la transnacional Chevron es un juicio particular, afectados contra Chevron, el estado ecuatoriano NO es parte de este litigio. 

El arbitraje internacional es entre Chevron contra el estado ecuatoriano, los afectados por el desastre ambiental causado por Chevron NO fuimos y núnca seremos parte de este litigio. En el laudo arbitral emitido en el año 2018 y que favorece a Chevron dice que “Se anule la sentencia a favor de los pueblos indigenas y campesinos de la provincia de Sucumbíos y Orellana, o si nó, el estado impida que los afectados puedan ejecutar la sentencia en cualquier parte del mundo”. Es más, disponen que los ecuatorianos paguemos las costas judiciales y los daños de imagen causado por los 25 años de litigio.

El laudo señala que “Si desean (los afectados) plantear una demanda contra Chevron, que planteen desde cero de forma individual”. 

Este es un laudo donde nos involucran de manera ilegal, ilegitima, sin participación, sin voz, donde no comparten información alguna, donde llevan un proceso confidencial entre ellos. 

Este caso marcará un precedente y el destino de la soberanía de los Estados y la seguridad jurídica de los pueblos. Cuando un sistema judicial de un estado emita una sentencia soberana, viene un sistema de arbitraje y exigirá anulación de la sentencia. 

Es terrible, un atentado gigantesco a los derechos humanos. Recordemos que, en nuestro caso, Chevron llegó al Ecuador, extrajo petroleo, destruyó la amazonía, causó la muerte de muchas personas, a ahora

 !Tenemos que pagarle!

El mundo debe conocer, de cómo, los gobiernos se ponen al servicio del extractivismo, de las transnacionales. En Ecuador los últimos tres gobiernos, claramente actuaron a favor de Chevron. Los afectados planteamos tres acciones de exe quartur, para homologar nuestra sentencia en cortes extrangeras ya que Chevrón se llevo sus recursos del país. La última de las acciones se realizó en Canada. Cuando teníamos todos los recursos a nuestro favor el Procudaror General del Estado, Iñigo Salvador fue a pedir a la corte suprema de Canada que no se acepte nuestra demanda, que había un arbitraje internacional donde menciona que la sentencia de los afectados era nula. 

Nuestro procurador fue a abogar en las cortes internacionales a favor de Chevron.

¿Cuál es su obligación?

Defender nuestro marco constitucional. No lo hizo.

!Defendió a Chevron!

Hemos puesto nuestro caso ante la Comision Interamericana de Derechos Humanos, para exigir que resuelva este hecho ya que nuestra lucha representa una disputa global entre el capital y el ser humano, entre el extractivismo y los derechos humanos.

Luchamos junto a organizaciones sociales de todo el mundo para que prevalezca nuestra legítima sentencia, fundamentada en los derechos expresados en nuestra carta magna, frente a la arquitectura jurídica internacional, diseñada para proteger las inversiones, el capital financiero y a las transnacionales a través de estos abusivos laudos arbitrales. 

Esperamos que la CIDH resuelva a favor de los derechos humanos y no desestimen el caso. 

Los afectados no estamos pidiendo que nos regalen nada, estamos exigiendo que cumplan con nuestra sentencia, que cumplan con su deber y no vulneren más los derechos de los afectados, de los pueblos de toda Latinoamérica y del mundo entero. 

Pablo Fajardo, abogado de los demandantes afirma que “ Por más de 15 años Chevron acusa a los abogados y demandantes de haber cometido fraude en el proceso judicial. Sin embargo, pese a que cuentan con decenas de firmas de abogados, empresa de lobbie y comunicación, expertos en espionaje, ilimitados recursos económicos; y, lo que es más grave, cuentan con el apoyo del gobierno ecuatoriano. En ese marco, durante los años 2010 al 2015, Chevron planteó varias denuncias en la Fiscalía General del Estado en contra de los abogados y líderes de los demandantes del caso Lago Agrio, así como también en contra de jueces que sustanciaron el proceso. Hoy podemos decir, que pese al poder de Chevron en contubernio con el Gobierno del Ecuador, NO han podido demostrar un solo hecho indebido; por ende, se ratifica que el crimen de Chevron es real e innegable. El último hecho ocurrió el pasado … cuando la Fiscalía General del Estado, en el caso No … y al no haber encontrado un solo hecho de corrupción o fraude de los abogados y líderes de la Amazonía no le quedó otra opción que pedirle a la Corte Nacional de Justicia que archive el caso. Eso es una prueba más que el crimen de Chevron es real.”

A pesar de la gran intimidación y de los riesgos de represalias por parte de los actores interesados, los afectados continuamos firmes en esta lucha por la justicia ambiental, social y cultural, la reparación integral y el bienestar de nuestra población es transcendental. 

31 años después del inicio del proceso judicial, los demandantes, no han visto ningún cambio que les corresponda por ley, se encuentra en una situación de extrema fragilidad económica debido a los costos sanitarios, la inseguridad alimentaria y un riesgo constante de represalias por la resistencia a la transnacional Chevron.

Para apoyar a l@s demandantes del caso hemos lanzado una colecta de fondos a nivel internacional.

Los fondos recaudados serán donados directamente a l@s demandantes en el caso Aguinda v. Texaco y sus familias, con la esperanza de poder asegurarles una mejora de vida a largo plazo.

Te invitamos a unirte a nosotros para garantizar que estas personas no se queden solas en una lucha que concierne a tod@s. La Amazonía ecuatoriana, que alberga la zona con mayor biodiversidad del mundo, requiere de nuestro aporte para que deje de ser explotada por empresas multinacionales que prefieren el beneficio de unos pocos en detrimento de la salud y la protección de tod@s.

Este mes de noviembre se cumplen 31 años del inicio del proceso judicial Aguinda vs Texaco. para conmemorar el inicio de esta Lucha, UDAPT organiza eventos para informar y sensibilizar sobre esto caso que afecta la Amazonia y sus pueblos. También recomendamos ver y compartir el nuevo documental «31 AÑOS DE AGUINDA VS CHEVRON-TEXACO LA LUCHA CONTINUA» que recorre las etapas de la lucha hasta la fecha.

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