El 10 de mayo de 2023, se produjo un derrame de petróleo debido a la rotura del oleoducto SOTE, a la altura del kilómetro 11 de la vía Lago Agrio – Quito, en el sector del río Conejo.
Más de mil cien barriles de crudo se vertieron, afectando gravemente las cuencas de los ríos Conejo y Blanco, generando impactos ambientales significativos en los ecosistemas y en las comunidades que dependen de estas fuentes de agua.