Derrame de petróleo en el Parque Nacional Yasuní continúa destruyendo la selva, dejando asus habitantes sin garantía de vida.
«EP Petroecuador y el MAATE esperaron toda esta afectación para empezar a gestionar acciones para contener el derrame de petróleo, pudiendo haberlo evitado si actuaban con diligencia y de forma oportuna, como la grave situación lo ameritaba. Más bien han querido ocultar su ineptitud y los altos riesgos generados a través de ocultar la realidad, intentando ocultar lo sucedido. Pero las informaciones en medios de comunicación y redes sociales locales, que luego se amplificaron a nivel nacional les ha obligado a pronunciarse públicamente a finales del mes de junio.»